Hoy tuvimos un retiro en el colegio,como todos los años, y nos hicieron darnos cuenta de muchas cosas. Una fue que usamos, a veces sin darnos cuenta o sin querer, muchas máscaras.
Estoy usando muchas máscaras, y todas las personas tienden a hacer esto porque necesitan proteger, es simple instinto animal. (Sí, somos animales como los perros y gatos)
Nos la ponemos casi todo el tiempo, casi toda la vida, y son pocas las personas las que nos ven realmente, pocas a las que no les ocultamos nuestros defectos y cualidades por miedo, porque somos débiles. Entonces, es más fácil ponernos una máscara que nos "protegerá" de nuestros temores en vez de afrontarlos. ¿Y no decías que hay que superar los propios miedos?
Usas una máscara y no te das cuenta, tal vez por encajar o por pasar desapercibido, resaltar simplemente, ¿quien puede saber la máscara de quien si tiene una encima?
Yo uso la máscara de la timidez y la mentira, de la hipocresía también, y de la no-envidia. Así es, me trago la envidia porque soy muy orgullosa para aceptarla, me trago las lágrimas porque temor a ser débil, entonces miedo; y me trago las palabras y bromas por temor a que me dejen mal, ahí ven la timidez. La hipocresía es el raje que hago con mis amigas, sé que está mal, pero no puedo porque es una tentación.
Tengo tantos antifaces, al menos sé dibujar y quedan bien. Mis ojos los han visto mi familia, y mis mejores amigas.
Pero, lo sé, está mal. Demasiado mal.
Si yo no puedo, al menos empieza por ti mismo bajando el antifaz ante los más cercanos.